lunes, 31 de agosto de 2026

La Ruta del Norte: Navegar por el Ártico

La viabilidad económica de la ruta comercial marítima por el Ártico es un tema que el cambio climático ha puesto sobre la mesa. Implica navegar desde la zona de Asia-Pacífico hasta Europa (o a la inversa), sin tener que pasar por el Canal de Suez o el de Cabo de Buena Esperanza, ahorrando tiempo (y dinero, claro). Ya he hablado sobre la cuestión previamente, pero ahora vuelve a salir el tema por el papel que China parece que quiere desempeñar en su uso. Alicia García-Herrero escribe sobre ello en Bruegel y explica de manera brillante y breve el estado de la cuestión. Entre las varias cosas que indica está la cuestión del "peaje" que las autoridades rusas hacen pagar a los barcos que transiten por esa zona del Ártico, que es algo que yo desconocía y que está de moda con lo que está pasando en Ormuz (el texto que sigue está traducido con IA):

La Ruta Marítima del Norte se diferencia de otras rutas en que, de facto , no se aplica la libertad de navegación. Rusia no la considera una vía marítima internacional abierta y controla la mayor parte de la ruta. Rusia emite los permisos y recauda las tasas a través de su empresa nuclear estatal, Rosatom, que opera los rompehielos pesados ​​necesarios para escoltar a los buques de carga a través de las gélidas aguas.

(...) En el Ártico, Rusia ha abierto su vía marítima más estratégica a cambio de derechos de tránsito, construcción naval conjunta, formación de tripulaciones y alineación política. Rusia controla el acceso, pero lo vende en el contexto de la presión económica derivada de las sanciones occidentales.
By Tuomas Romu, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=52283258

 

 

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