lunes, 8 de junio de 2026

China y la UE se amenazan comercialmente

Muy interesante este artículo que acaba de escribir en Euractiv la experta en mercados asiáticos Alicia García-Herrero. Unas frases del mismo (traducidas):

La Unión Europea está al borde de una confrontación comercial en toda regla con China. Lo que Bruselas denomina «China Shock 2.0» —la avalancha de exportaciones subvencionadas de vehículos eléctricos, paneles solares, baterías, acero y productos químicos— ya no es un riesgo teórico. Es una realidad.

(...)

La UE se está armando con un nuevo arsenal de instrumentos comerciales autónomos . La pieza central es el llamado «instrumento de sobrecapacidad», una salvaguardia intersectorial diseñada para restringir el acceso de China a los mercados de la UE cuando la sobrecapacidad industrial de Pekín amenaza sectores estratégicos europeos. Este instrumento se sumaría al Instrumento Anticoerción (IAC), que la Comisión ha aprobado pero que aún debe ser sometido a la aprobación del Consejo, y a normas más estrictas de ciberseguridad que podrían limitar aún más a los proveedores chinos en infraestructuras digitales críticas.

Estas herramientas no son caprichos proteccionistas; responden a una realidad estructural. El modelo estatal chino ha generado un exceso de capacidad crónico que ahora se exporta a precios que los productores europeos no pueden igualar. El déficit comercial de bienes de la UE con China, que alcanzó niveles récord el año pasado, es un indicador relevante de lo que está sucediendo.

Cecilia Malmström, antigua Comisaria de la UE para asuntos de comercio internacional, también escribe sobre el tema en el PIIE:

China parece estar entrando en una nueva fase de su política industrial, caracterizada por un aumento de las subvenciones selectivas, el dumping y la sobreproducción como estrategias para incrementar las exportaciones. Pero el país también está ganando competitividad a nivel mundial en los sectores manufactureros europeos, incluyendo automóviles, productos farmacéuticos, electrónica, productos químicos y dispositivos médicos, entre otros.

La Comisión Europea ha incrementado progresivamente el uso de medidas antidumping para proteger a sus industrias de las importaciones chinas subvencionadas. En 2024, Europa presentó 7 denuncias contra China. En 2025, la cifra ascendió a 17, y este año hay más de 50 casos en curso. (...) Cada decisión se toma tras una investigación exhaustiva, que en ocasiones puede durar hasta 18 meses, y requiere la aprobación de la mayoría de los Estados miembros.

Pero Europa carece de una visión integral sobre cómo abordar la relación con China desde una perspectiva de seguridad económica. 

En ambos casos piden además que la UE no vaya por libre sino que sus medidas proteccionistas hacia China se dialoguen con otros países del mundo.