Desde 1975 Brasil prohibía informalmente la importación de algunos productos electrónicos. Pero desde 1984 se estableció una ley que señalaba que bastaba que una empresa brasileña dijera que iba a desarrollar un producto electrónico para que las importaciones de ese bien fueran prohibidas. El objetivo, claro, era proteger a una "industria naciente brasileña" de la competencia internacional dándole el acceso en exclusiva al mercado nacional. La protección a esa "industria naciente", con la acumulación de experiencia, la convertiría en una industria competitiva a nivel internacional.
El resultado fue un desastre. Los productos brasileños costaban de media 2,5 veces más que los potencialmente importados y además eran tecnológicamente peores. Incluso la industria de la electrónica brasileña pidió que se suavizara la norma debido a que ni ellos podían importar dispositivos electrónicos o sus piezas hechos en otros países.
La norma terminó siendo sustituida por aranceles muy altos y permitiendo que las empresas extranjeras entraran en el accionariado de las empresas brasileñas del ramo hasta ostentar un máximo del 49% del capital social.
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jueves, 28 de septiembre de 2017
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Más sobre un ejemplo de industria naciente
Parece que China no está segura del todo de que su apuesta por la producción nacional de aviones le esté saliendo bien. Es el ejemplo de industria naciente que comenté hace un mes. Pero no por ello deja de apoyarla. Ahora han comenzado a aplicar un arancel del 17% sobre determinados tipos de aviones y sus componentes, según informa el Telegraph. Es una acusación que hace EEUU a China ante la OMC, y señalan también que China puede estar otorgando exenciones fiscales al sector aeronaútico nacional. Vamos, que se lo está poniendo difícil a la industria aeronáutica estadounidense y europea.
martes, 3 de noviembre de 2015
Ejemplo de argumento de la industria naciente: aviones en China
El argumento de la industria naciente se aplica a los casos en los que un país protege su mercado interior para favorecer que surja una industria concreta. Una vez que esa industria ya se ha consolidado, procede el país a liberalizar comercialmente el sector. El caso que aquí comento es un tanto peculiar.
Resulta que China quiere favorecer la industria aeronáutica nacional. En el mercado mundial de este sector hay dos líderes (Boeing y Airbus), con los que es inviable competir a día de hoy. Pero al mismo tiempo China se está enfrenta a un crecimiento tremendo de la demanda de transporte por avión, lo que hace el sector muy apetecible para nuevas empresas constructoras de aeronaves. En la primera década de este siglo el número anual de pasajeros en China ha pasado de 83 a 202 millones. Se espera que supere los 400 millones en 2015, y se prevén 1.500 millones en 2030.
El gobierno chino acumula varios fracasos intentando construir aeronaves chinas. Una excelente explicación está aquí (a partir dela página 22). En este caso, China no deja la demanda sin cubrir, y sus empresas de transporte aéreo adquieren aviones no chinos, pero el gobierno aplica aranceles importantes, y ha llevado a cabo una (o varias) reestructuración del sector.
¿Ha logrado China crear un sector aeronaútico relamente competitivo? Aquí está una respuesta provisional. En pocos años veremos si ha sido un caso de éxito (como estos), o un despilfarro de recursos.
Resulta que China quiere favorecer la industria aeronáutica nacional. En el mercado mundial de este sector hay dos líderes (Boeing y Airbus), con los que es inviable competir a día de hoy. Pero al mismo tiempo China se está enfrenta a un crecimiento tremendo de la demanda de transporte por avión, lo que hace el sector muy apetecible para nuevas empresas constructoras de aeronaves. En la primera década de este siglo el número anual de pasajeros en China ha pasado de 83 a 202 millones. Se espera que supere los 400 millones en 2015, y se prevén 1.500 millones en 2030.
El gobierno chino acumula varios fracasos intentando construir aeronaves chinas. Una excelente explicación está aquí (a partir dela página 22). En este caso, China no deja la demanda sin cubrir, y sus empresas de transporte aéreo adquieren aviones no chinos, pero el gobierno aplica aranceles importantes, y ha llevado a cabo una (o varias) reestructuración del sector.
¿Ha logrado China crear un sector aeronaútico relamente competitivo? Aquí está una respuesta provisional. En pocos años veremos si ha sido un caso de éxito (como estos), o un despilfarro de recursos.
sábado, 27 de diciembre de 2008
Otro ejemplo de protección a la industria naciente

Hace unos días Dani Rodrik, profesor de Harvard, aportaba en su blog un caso que, para mí, se puede usar como ejemplo de éxito en la protección de una industria naciente. En este caso no se ha tratado de aplicar medidas de protección comercial del propio país, sino de impulsar la exportación otorgando ayudas que no se dan a las empresas extranjeras. Se trata de un ejemplo vinculado a la industria de la floricultura en Etiopía. Desde hace años parece que la industria de las flores está teniendo éxito en Kenya, su vecina. Las condiciones climatológicas, de suelo, de costes,... hacen que las flores kenianas sean muy competitivas en los mercados occidentales. Y a la vista de este ejemplo, algunos inversores etíopes se arriesgaron a montar el negocio en su propio país.
Antes de que la producción proporcione beneficios a los productores, hay que tener en cuenta una serie de hechos relevantes: La tecnología es estándar y no demasiado cara, pero otros aspectos vinculados a la comercialización de las flores resultan mucho más caros. Por ejemplo, los portes aéreos (hay que tener conexiones aéreas regulares con Europa) o un sistema de empaquetado de calidad (que garantice que las flores lleguen en perfectas condiciones a los mercados occidentales).
Ante la competencia internacional, los productores etíopes no podían llegar al umbral de beneficios que les permitiera aguantar financieramente los primeros tiempos de la actividad. Así que el gobierno etíope decidió ayudar a los productores nacionales proporcionándoles dos cosas: tierra a bajos precios y unas vacaciones fiscales. En pocos años las exportaciones han alcanzado los 100 millones de dólares, y hay ya unos 90 productores en todo el país.
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